Prepare un ambiente de calma y silencio propicio para la conversación.

  • Asegúrese de que la voz humana sea el sonido que escucha con más frecuencia, reduzca al mínimo el sonido de la televisión y el ruido de fondo procedente de radios, computadoras y teléfonos.

Conecte a su bebé con el lenguaje al hablar con él y escuchar su respuesta

  • A medida que usted realice sus tareas diarias con su bebé, hable clara y directamente con él sobre las cosas que está haciendo. Esto lo ayudará a conectar el lenguaje con las experiencias que está teniendo todos los días. Cuando él puede ver cómo se mueven los labios para emitir sonidos y palabras le facilitamos el trabajo interno que realiza en este período, para preparar sus mejillas, sus labios, su boca y la garganta para reproducir los sonidos que escucha.
  • Tenga conversaciones con su bebé cuando balbuceé, responda como si en realidad estuviera hablando con usted. Cuando usted escucha y responde a sus sonidos, está modelando una conversación y esto lo anima a seguir la práctica de hacer sonidos. Si los padres no responden a los balbuceos, los bebés poco a poco dejarán de tratar de comunicarse.

Encuentre tiempo para hablar

  • No se necesita mucho esfuerzo para encontrar el tiempo para hablar con su bebé y escuchar su respuesta. Usted está con él durante una gran parte del día y sólo tiene que describir las cosas que está haciendo, cómo lo viste, cómo prepara su comida o va al supermercado. Usted encontrará que el involucrarlo en su rutina, la relación con su hijo realmente no requiere tiempo extra, sólo un poco más de esfuerzo.